miércoles, 18 de noviembre de 2015

Mi Sueño...




Un hombre tuvo un sueño. No lo buscó, o tal vez sí, pero cada noche desde entonces era su imagen la que nítida compartía su tiempo, su voz la que le hacía el amor, su pelo recogido el que acariciaba, nívea y blanca perfilada en claros de luna la frontera de su espalda la que entregada y exhausta dormitaba a su lado, la escasa tela que cubría el más dulce de sus secretos la que le acompañaba invitándole a amarla de nuevo.

Un hombre tuvo un sueño y, desde entonces, dejó atrás sus límites, aprendió a amar descubriéndose de nuevo, reinventando al llegar la noche la eternidad de un abrazo olvidado; quiso dibujar en su corazón desde aquella, desde aquel primer sueño, a finos trazos cada palabra, cada gesto, la intensidad de un mirar cercano, dulce, inmortal y eterno, y su voz le llamaba, en él se reflejaba.

Fuego, agua y tierra repoblaron lo antes yermo y estéril, cada día, cada minuto, cada segundo que desde entonces pasó a su lado... y quiso renacer en aquel sueño, entre amor, jazmín y olor a sexo...

Un hombre tuvo un sueño... y ese sueño llevaba Tu nombre.

2 comentarios:

  1. A veces uno a de ser muy valiente para soñar.
    Me gusta leerte.
    Saludos, Majestic.

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