martes, 24 de noviembre de 2015

En mi sueño.






Caliente y lentamente la cera descendió entre tu pecho, entre ellos primero dejando a fuego la marca de tu entrega, en sus coronas después endureciéndolas aún más de lo que ya estaban. Tu rostro reflejaba ya el placer de recibirla, entreabiertos los labios, la respiración acelerada, los ojos fijos en los de tu Amo. Presa y limitada, tu cuerpo se estremeció a medida que las calientes gotas descendían antes de mezclarse con el sudor del abdomen. Cada vez más excitada, tu sexo empezó a mojarse apenas las manos de tu Maestro comenzaron a tocarte.

Mi sueño me acercó tu olor, el brillo sedoso de tu pelo, tu voz cálida y dulce, la violencia de tus piernas al contraer tu cuerpo sobre el mío, tus manos, los golpes de mis caderas al tomarte, el sabor de tu sexo y el mío al regalármelo tus labios. Conservo tu imagen, tus gemidos, los míos que aún se repiten cuando es tu rostro el que regresa cada noche, mantengo vivo tu cuerpo en mi retina, tus ojos tristes iluminándose al detenerse en los míos, el sonido de tu voz con cada orden, las caricias de tu piel castigada por el látigo.




Tus ojos se posaron en los míos justo en el momento en el que comenzabas a correrte. Mi lengua había trabajado antes de tal forma tu ano que se notaba no aguantarías mucho mientras salivaba tu sexo. Tus ojos reclamaron mi consentimiento para dejarte llevar, te lo di al tiempo que completabas tu trabajo sobre mi miembro embrutecido, tus manos comenzaban a recoger mi leche y tu boca sólo aguardaba la orden de limpiarme.



2 comentarios:

  1. imagens belas que alimentam a nossa imaginação e desejos.
    maravilhoso estar aqui a imaginar
    beijo doce

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  2. El calor que desprende la llama se percibe a corta distancia, el caer de las gotas de la cera en la piel que arde y se contrae cuando poco a poco va enfirándose, recuerdo que fue la primera orden recibida y la sensación intensísima y permanente,
    Mi beso, Majestic

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